Tres meses de aprendizaje en Irlanda: un modelo educativo distinto

alumno 4º ESO durante su estancia en Irlanda

Estancia en el extranjero

Ireland

4º ESO

Dos alumnos de 4º ESO han vivido tres meses repletos de aprendizaje en Irlanda, donde profesores y compañeros del Greystones Community College les hicieron sentirse como en casa desde el primer momento. Además de hacer nuevos amigos, convivir con una familia irlandesa y descubrir otra cultura, han podido sumergirse en un modelo educativo completamente distinto al español. 

TRANSITION YEAR: UNA NUEVA FORMA DE APRENDER

Nuestros estudiantes llegaron en septiembre a Irlanda para cursar el llamado Transition Year. En este curso, el aprendizaje en Irlanda no gira en torno a contenidos teóricos (como suele ser en España), sino a proyectos y tareas prácticas que buscan que cada alumno se conozca mejor y descubra hacia qué ámbito profesional podría orientarse en el futuro. Como parte de esta metodología, un día a la semana deben realizar un pequeño trabajo en el pueblo para adquirir experiencia laboral y desarrollar habilidades reales.

AUTONOMÍA Y RESPONSABILIDAD: CRECER APRENDIENDO

Esta manera de aprender les ha permitido ganar independencia y asumir mayor responsabilidad. En el aprendizaje en Irlanda, los profesores acompañan, pero no están tan encima, lo que anima a los alumnos a organizarse por sí mismos. Incluso las excursiones se publicaban únicamente en la plataforma educativa, y era cada estudiante quien debía estar atento a los avisos: una muestra clara del nivel de autonomía que fomenta este programa.

CONVIVENCIA Y CULTURA: LA VIDA MÁS ALLÁ DEL AULA

Más allá de las clases, la convivencia con las familias ha sido otro pilar fundamental de la experiencia. Debido al clima lluvioso típico de Irlanda, muchos de los planes han sido caseros: cocinar juntos, ver películas o simplemente charlar durante horas. Esta convivencia ha generado vínculos muy estrechos con las familias irlandesas, especialmente con los chicos y chicas de su edad con los que convivían. Además, no han faltado las escapadas para disfrutar de los impresionantes paisajes del país, hacer rutas de montaña o visitar Dublín con la familia o con los nuevos amigos. Otra de las diferencias culturales que más les llamó la atención fueron los horarios de comida. Adaptarse a almorzar sobre las 12:00 y a cenar hacia las 17:00 no fue sencillo al principio, aunque con los días acabaron integrando esta rutina tan distinta a la española. Sin duda, una oportunidad única para que nuestros estudiantes experimenten un aprendizaje en Irlanda auténtico y cultural.

FIN DE LA EXPERIENCIA

El pasado 15 de noviembre pusieron punto final a una estancia que describen como inolvidable y que, si hubieran podido, habrían alargado unas semanas más. Una experiencia de aprendizaje en Irlanda que, sin duda, nuestros estudiantes recomiendan a cualquier alumno que tenga ganas de conocerse mejor, ganar independencia y quiera descubrir otra cultura y otro modo de aprender y de vivir.

Ha sido una experiencia que me ha servido para salir de la zona de confort y crear un vínculo con una nueva cultura.

Ha sido una experiencia que me ha abierto a nuevas personas y me ha ayudado a conocerme mejor a mí misma.