Un trimestre de convivencia con familias italianas en Milán
Cuatro de nuestros alumnos de 4ºESO han pasado un trimestre conviviendo con familias italianas. Estudiando en la Scuola Regina Mundi de Milán, han tenido la oportunidad de conocerse mejor a sí mismos y perfeccionar su italiano.
Experiencia/País
Estancia en el extranjero
Milán (Italia)
Colegio
Cursos
4º de Secundaria
Objetivos
UN HOGAR LEJOS DE CASA
El aspecto que más destacan de la experiencia ha sido la convivencia con familias italianas. Todos coinciden en que han encontrado en Milán una segunda familia, un espacio de aprendizaje único y un gran apoyo. Sus hermanos de acogida tenían edades similares a las suyas, lo que les permitió crear vínculos que esperan que duren para siempre. Las familias de Milán tenían un carácter muy cercano y lograron que nuestros estudiantes se sintieran uno más desde el primer día.
Destacan especialmente la variedad de planes que compartían los fines de semana: viajes a otras ciudades o a la montaña, salidas con otros familiares (tíos, primos, abuelos), visita a monumentos e incluso actividades como ir a ver un partido de fútbol o pasar el día en un parque de atracciones. Las familias de acogida se implicaron para que nuestros alumnos pudiesen vivir experiencias distintas y disfrutaran de una inmersión completa en la cultura italiana. Además, también les sorprendió gratamente el valor que daban a los momentos que pasaban juntos. Un ejemplo de ello eran las cenas sin móviles ni ningún tipo de pantalla, creando un espacio familiar que todos aprovechaban para hablar y contar cómo les había ido el día. Estas costumbres refuerzan la convivencia con familias italianas y el aprendizaje y la integración de los alumnos.
EL IMPACTO DE LA CONVIVENCIA CON FAMILIAS ITALIANAS
Aunque la acogida de las familias ha sido excepcional, vivir fuera de casa en otro país y con otra gente supone un reto personal. Acostumbrarse a una nueva rutina y a unos nuevos horarios no es sencillo. En algunos casos, nuestros alumnos tenían que madrugar mucho porque en sus casas llegaron a convivir hasta ocho personas, y de lo contrario no les daba tiempo a prepararse por las mañanas. Explican que enfrentarse por primera vez a un entorno completamente nuevo les hizo crecer personalmente, volverse más independientes y entender la importancia de hacer las cosas por sí mismos. Al mismo tiempo, les ha ayudado a valorar aquello que tienen en casa: sus padres, hermanos o la comodidad de su hogar.
APRENDIZAJE EN LA ESCUELA ITALIANA
School Scuola Regina Mundi, situado en Milán, es el centro donde han estado estudiando estos meses. El sistema educativo italiano les ha ayudado a organizarse mejor y a trabajar de forma más constante. Cuentan que los alumnos italianos están acostumbrados a estudiar mucho más debido a las “interrogazione”, pruebas orales semanales y aleatorias que pueden tocarle a cualquier estudiante. Lejos de verlo como un inconveniente, nuestros alumnos consideran que este método les ha ayudado a llevar las materias al día y a evitar estudiar a última hora.
El trato de los profesores también ha sido muy valorado. Eran cercanos, atentos y se han ofrecido a ayudarles tanto en el ámbito académico como en el personal. Nuestros alumnos cursaron asignaturas de la rama científica pero también de la lingüística. Profesores italianos y españoles se esforzaron para que, durante su estancia en Italia, tuviesen un currículum académico lo más parecido posible al que tendrían en el International College J. H. Newman, de modo que no notaran grandes diferencias al volver.
AMISTADES Y MOMENTOS ENTRE COMPAÑEROS
Los planes con los amigos tampoco han faltado y consideran que allí han forjado muy buenas amistades. Sin embargo, debido al gran nivel de implicación familiar y a la intensa carga de estudio de los alumnos italianos, los fines de semana estaban casi siempre reservados a la vida en familia. Aún así, entre semana, nuestros estudiantes sí encontraban ocasiones para salir a comer o cenar con otros compañeros y disfrutar de planes con gente de su edad.
UNA CONVIVENCIA QUE DEJA HUELLA
Esta experiencia les ha cambiado en muchos aspectos, pero sobre todo destacan el crecimiento personal que han vivido a nivel individual. Ese proceso se ha visto enormemente influenciado por el cariño y el apoyo de las familias, que han estado presentes en todo momento para que ninguno se sintiera fuera de lugar. Además, creen que han podido desarrollar su italiano de forma plena, ya que la mejor forma de aprender un idioma es hablarlo cada día con personas nativas.
Todos recalcan que se sienten muy agradecidos por haber podido vivir esta experiencia y por haber cumplido los objetivos con los que se fueron. Afirman que se llevan grandes aprendizajes y que repetirían la estancia en Milán sin dudarlo, especialmente por la convivencia con familias italianas, que tal y como cuentan ha marcado toda la experiencia.








